Ivancito me pidió pan con paté, o “panpaté”: abreviatura que le es más sencilla de utilizar para hacer fiesta por dicha comida, que le resulta tan especial.
Le dije que se lo haría y le pregunté si él conocía la tan laboriosa receta; me respondió que sí.
Yo justo estaba en proceso de hacerme el mate, entonces le pregunté amablemente si deseaba preparármelo él.
Me dijo que sí y me preguntó con qué empezar.
Le cedí mi mate color violeta y le verbalicé su primera tarea: vaciarlo. Le dije que, si necesitaba, usara la bombilla. Primero intentó hacerlo sin ella y no le fue bien. Volvió hacia mí diciendo que necesitaba “el coso ese”, y le fue entregado dicho coso.
Estuvo un rato de mucho esfuerzo mientras yo le preparaba el panpaté. Luego se me acercó pidiéndome la siguiente instrucción.
A decir verdad, yo veía en el fondo del mate bastante yerba que quedaba por sacar, pero no quería entorpecer su trabajo ni hacerlo sentir como que no lo había hecho bien; terminé por decidir, rápidamente, que no se taparían todas las cañerías por una única vez de que le entrara un poco de yerba de más.
Le abrí la canilla y le permití continuar. Mientras, yo bajaba el azúcar y la yerba “Unión” de la alacena.
Le dije que pusiera primero la yerba, y eso hizo. El mate quedó lleno por demás, pero tiré un poquito de yerba sin demasiado inconveniente. Luego, que le agregara una cucharita de azúcar.
Él puso la primera cucharita y le dije que ya estaba perfecto, pero siguió agregando otra, y otra, y otra más, y yo no podía más que sugerirle que creía que estaba bien, mas dejándole el camino libre a que creara su primer mate.
En eso vino su madre a buscarlo, porque era su cumpleaños y algunos invitados se estaban yendo. Así que supo que ya no podía echar más azúcar. Entonces dijo:
—Ahora a revolver —muy entusiasmado—, y agarró la bombilla y revolvió el mate antes de irse.
Luego limpié las cosas que se ensuciaron y me di cuenta de que la yerba alcanzó longitudes impensables por fuera de la basura, incluyendo una silla, y el rincón opuesto de la habitación. Fue muy divertido de notar.
Ahora estoy tomando su mate, sin haberle hecho ninguna modificación: está rico, sinceramente muy rico.
Con cariño, Celeste Torres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario