viernes, 9 de mayo de 2025

Hijos de re mil puta los odio

Comienzo a sentirme una inútil, como un sentimiento que crece con cada día que pasa, que se convierte, lenta y progresivamente, en identidad.

Me siento en crisis, y sé reconocer que, si no es una crisis, es, sin embargo, otra —siendo siempre una pesadilla interminable (aunque al menos ya no trate de castillos malditos ni de gente metafóricamente gris y violenta).

Por lo menos, ahora que vuelvo a escribir —aunque no confundan escribir con publicar—, tal vez empiezo a sentir desvanecerse un poco el síndrome del impostor, en estas letras digitales erróneas que no siempre logran su cometido. Siento que me revuelven el cerebro, cuando el mismo mueve mis dedos con meticulosa precisión, como una araña camina con sus ocho patas, para exteriorizar desesperadamente una serie de ideas de dudoso valor. Ingrésenlas con sus retinas, si les place, cuidadosamente.

Estoy considerando abandonar una materia de la facultad. No deseo profundizar demasiado, pero sí contarles mis desventuras universitarias.

Tuve un parcial con el profesor, con quien dicté clases par a par cuando fui una ayudante informal, y lo desaprobé: tachones nerviosos, números confundidos, pero en su mayoría, procedimientos correctos (aunque algunos noté que no lo eran, y un compañero, muy amablemente, me los explicó). Honestamente, creo poder hacerlo mejor la próxima vez, pero a veces conflictuóme con el sistema educativo. Es verdad que sé —exceptuando los procedimientos incorrectos, que fueron minoría—, pero no es posible este fracaso tomado con tal severa calma: no comprendo aún mi conflicto con la evaluación. No entiendo por qué nunca siento que pueda irme realmente bien, aun deseándolo con fervor.

Como fuere. Hablaré de la materia que potencialmente abandonaré.

Es una materia que he defendido como importante, para luego desdecirme por el modo en que se dicta. Siento, personalmente, que es un desperdicio en muchos sentidos. Proponen bibliografía obligatoria de autores desconocidos, sin editores ni revisores, por lo que está mal redactada y no se entiende. Muy seguramente sean conocidos de alguien dentro de la universidad, pues son contemporáneos, pero ni siquiera aparecen al buscarlos por internet. Por endulzar la expresión, digamos que son acomodados, independientemente de si su lectura es intelectualmente rica o no. Quizá para alguien lo sea; para mí, personalmente, no. Me parece basura desde el momento en que se torna difícil sin motivo alguno. Conversé sobre ello con un compañero que cursa la misma materia, y opinó igual: el texto es rebuscado, en exceso, y no se comprende.

La profesora exige demasiados trabajitos tontos sin calificación, que son una pérdida de tiempo y, francamente, horribles. En especial porque le fascina formar grupos. Y no me malinterpreten: soy una fanática del trabajo grupal, de charlar, de compartir. Pero hay gente tan vaga en este seminario horrendo, que quisiera que me permitieran al menos no depender de alguien egoísta.

Para ponerlos en contexto, pidieron uno de esos trabajos como siempre (este con algo más de formalidad, y después venía el parcial). Aquello fue dos clases atrás, cuando me senté, como siempre, en cualquier lugar, y formamos grupo con las chicas que estaban detrás mío y que conocí en ese mismo momento. El grupo de WhatsApp se creó ahí mismo. Éramos cuatro.

En ese instante dijeron que la semana siguiente habría que hacer otro trabajo que nos asignarían, y a la siguiente, el trabajo práctico que funcionaría como el primer parcial (todo grupal).

He de admitir varios errores míos, pero no por ello me arrepiento de ellos:

La clase siguiente falté. Fue una decisión intencionada. Mi primera y única falta en todo este tiempo. No fue por olvido, ni por descuido, ni por desdicha. Mas se ve que ese día agregaron a tres varones al grupo —o quizá los sumaron antes, quién sabe—; no los conozco, ni los he visto jamás. Resultaron unos completos inútiles: uno, sin ningún pudor, dijo que alguien hablara por todos (claramente él no), para así llevarse la nota gratis, ya que le daba vergüenza —lo cual no me conmueve en lo más mínimo. Discutí con él, y las otras chicas —quienes poco después también me caerían mal— parecían estar de acuerdo. Una intentó mediar y dijo que daba igual, que si le daba vergüenza, pues que no hablara. No puedo quejarme lo suficiente de tal resolución, porque afortunadamente a ella no le hierve la sangre como a mí en aquel momento, o lo soluciona sin enredos extra, cuando a mí me cuesta simplemente regalarle mi esfuerzo a alguien así.

Hubo más comentarios desagradables, y no volví a responder. Segundo error mío, y tampoco esperen arrepentimiento. Aun así, dije que expondría sin problema alguno: si son tan pudorosos, hablo yo por ellos, y ya está. No pretendía desentenderme, pero tampoco cargarme al hombro un grupo horripilante. Muchos de estos sujetos ni siquiera habían hecho nada, ni planeaban exponer tampoco. Téngase en cuenta que el máximo de integrantes para el parcial era seis. Y esta boluda metió a más, a quién sabe quiénes. Dios. Estoy saliéndome del personaje escritor porque me da una bronca esa chica estúpida. No pueden verme, pero haré una pausa para beber agua.

Continuemos. En resumen: metieron más del máximo permitido. Otra chica hizo el PowerPoint y puso el nombre de absolutamente todos, menos el mío. Ella tenía mi nombre. Justo el mío olvidó. Cuando, además, el resto no hizo nada. ¿Por qué se la agarró conmigo, esa pelotuda?

De haberlo sabido, me hubiera sentado en otro lugar, lejos de esta manga de mogólicos.

Sea como sea, pienso abandonar la materia y recursarla el cuatrimestre que viene. Ya no voy a conseguir otro grupo. Y creo que, además, me ayudaría a seguir el ritmo de las otras materias y de mi vida: del blog, de mi marido, del canal de YouTube, y de mis pasatiempos, que contribuyen a intentar mantener encendida la llama de esa vela que me significa el deseo —aquel del que hablaba— de despertar mañana. Quizá incluso me sirva para mejorar la calidad de las notas en el resto de las materias.

Dejo esto acá, porque ya estoy muy enojada y tensa.

1 comentario:

  1. para mi tenias que presentarte igual , por que ya perdiste tiempo de tu vida yendo a clases ....quien te dice que no vas a tener la mala fortuna de que te pase de nuevo con otra gente el próximo cuatri , los mandabas al frente con el profe a tus compas que no hicieron nada nomas y lito

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