martes, 17 de septiembre de 2024

SEMANAS... complicaditas

Hola, amigos del blog: ¿Cómo andan? Yo no lo sé muy bien.

Todas estas últimas semanas fueron re movidas, entre dar clases, el proyecto misterioso que menciono siempre y todas las situaciones desagradables que transité consecutivamente.

Me siento bastante reflexiva últimamente. Ayer, por ejemplo, no pude hacer otra cosa que mirar al techo, sumergida en pensamientos que no cesaban. Decidí salir a caminar, en un intento desesperado de despejarme, de no sentirme asfixiada por las paredes de mi casa que se cerraban sobre mí. Pero, sinceramente, no sirvió de mucho. Sentía el viento en la cara, pero más como una caricia que apenas rozaba la superficie, sin lograr despertar nada dentro de mí. Me era imposible quitarme de encima esa maraña de pensamientos en la que me encontraba absolutamente hundida. El ruido constante de los autos en la avenida, que solía ser insoportable, de alguna forma se convirtió en un silencio ensordecedor, un fondo que mi mente apenas percibía. Ni siquiera el movimiento de mis piernas al caminar lograba traerme de vuelta al presente. Me costaba horrores exteriorizar lo que sentía, todavía intentando unir mis dos mundos, como si estuvieran en un desfasaje eterno: el de afuera, con su ruido y su ritmo imparable, y el de adentro, donde todo es lento, confuso, como un mar de pensamientos profundo.

El reloj continuaba su constante monitoreo, en un cuerpo con un corazón que sí late a más de cinco latidos por minuto. Esa era mi única prueba de vitalidad. Tengo que decir que consideré seriamente salir sin él. Me siento extraña muchas veces cuando pretendo que el reloj sea la prueba objetiva de todo mi movimiento, especialmente por su precisión absurdamente exacta. Muchas veces hice las pruebas, como caminar ciertos pasos y ver el reloj para comprobar su concordancia, tomar mi propio pulso y contarlo para saber que el reloj lo contaba bien, recordar mi hora de dormir y despertar; es sencillamente preciso. Por esto, pensé en no intentar buscar precisión, no intentar buscar movimiento ni pruebas objetivas de nada. Solo caminar.

Salía de mi inmersión mental cuando mi reloj vibraba, marcando los kilómetros que hice en vueltas a la manzana de la plaza.

Eventualmente regresé, me serví una copa de vino y continué de la misma manera. También intentaba sobrellevar la culpa de sentir que me quejo demasiado. Realmente no quiero ver eso en el espejo; solo quería beber esa copa, disfrutando mi vino Malbec favorito, sin pensar de ninguna manera en un reflejo mío, ni mental ni físico. No quería que hubiera nada más que alguien sin nombre, sin pasado, presente ni futuro, sintiendo un sabor en su paladar, el único sentido que parecía despierto. No me sentí muy útil ayer, ni hoy. Solo quisiera seguir así un poco más.

Además, el viernes pasado di una clase que fue obligatoriamente virtual, y fue terrible. Mi deber es dar clases prácticas, así que necesito que me respondan y que hagan ejercicios. Pero casi nadie respondía, o utilizaban el chat de Zoom como si no fuera una clase, molestándose entre ellos, casi como si no hubiera estado esperando una respuesta. Me desesperó bastante; los únicos que respondían eran los que habían faltado la clase anterior. Me vi en la obligación de hacer caso más activamente a los que sí me prestaban atención, y tuve que repasar toda la clase anterior por tres alumnos que eran los únicos que hacían algo virtualmente, mientras el resto tenía una presencia fantasmal.

Eso me hace temer un poco por mi próxima clase. Espero que puedan seguir la corriente, que no sean hostiles y sean buenos alumnos: buenos adultos también, porque la clase pasada pareció que estaba dándole una clase a primer año de secundaria y no a adultos funcionales que se supone que eligieron su carrera.

Este viernes la clase va a ser corta porque tienen un parcial, así que, si no me atrasan en mi planificación, espero que puedan avanzar bastante. También, por ejemplo, les había dejado mi mail para que pregunten, y en lugar de hacerlo, esperaron a la clase para decir que no se pudieron instalar los programas. ¡Pero si esas preguntas es obvio que las tenían que hacer antes y tenían dónde! ¡Ahora programen en papel, no me atrasen a mí! Arrodíllate en maíz Pisingallo, ¡¡va, va, va!!

Cuando vuelva a YouTube, podría hacer un video que se llame "Cómo ser un buen alumno", porque ahora me doy cuenta de lo insufribles que son algunas cosas y antes no sabía.

Así que, quizás cuando tenga una mala época, debería dejar de tratarla como algo que va a durar para siempre. A veces pasa de tener un mes espantoso y volver a la normalidad. Y lo peor es tener que seguir siendo un adulto funcional y responsable mientras tanto.

Pero a veces pienso que esta sensación es parte de crecer, de sumergirte en la productividad que se pretende que tengas independientemente de todo, donde no sos más que una máquina industrial sin sentimientos. Me doy cuenta de que no tengo todas las respuestas y que, en algún punto, eso también está bien. Quizás la clave está en aceptar que hay días —o semanas enteras— en los que simplemente no se puede estar bien, y que eso no es sinónimo de fracaso. Nos enseñan a temer a los momentos de debilidad, como si fueran una señal de que estamos perdiendo el rumbo. Pero tal vez son justamente esos momentos los que nos obligan a replantearnos las cosas, a hacernos las preguntas que importan, y no son momentos eternos.

Estoy muy feliz con las cosas que estoy haciendo y la gente con la que estoy hablando igualmente. Es difícil también dividirme en las distintas cosas que quiero hacer, hacer bien todas y no derrochar demasiada energía en ninguna de esas actividades.

Como sea, nos vemos pronto en otra entrada. Seguiré escribiendo seguido, aunque las entradas no sean extensas, para no perder la costumbre.

Los quiero muchísimo.

P.D.: La chica de la otra entrada sigue sin responder mi carta. Me tienta bastante seguir escribiéndole, ya que el destinatario existe y tiene la chance de leerlas sin saberlo. Entonces es más divertido. Es una amistad unilateral.

1 comentario:

  1. me gustaron mucho las conclusiones que sacaste u.u

    lo del pd lo puedo solucionar con un comentario , capaz me da bola la amiguita de morón , o vos querés que sea todo natural ?

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