jueves, 8 de agosto de 2024

07/08/2024

Creo que si los títulos de las entradas son así, dan a entender que solo voy a contarles mi día, pero no estoy muy segura de seguir haciéndolo así para este propósito, y tampoco se me ocurre un título.

Estos últimos días estuve haciendo muchas más cosas que las usuales y la estoy pasando bien, incluso aunque a veces mi cabeza sea un caos. Pensaba en sacarles provecho a esas sensaciones. Una vez alguien me dijo que estar triste inspira buenas creaciones artísticas, y siento que es mi momento para exprimir mis dolores internos. Solo tengo que admitir que hacerlo es bastante complicado; por más que escriba blogs en los que intento documentar mis días o pensamientos, no me sincero del todo ni me esfuerzo por no contar ciertas cosas. Ahora estoy planeando algo para ustedes, para que no tengan que verlo todo, sino encontrarlo. Aunque no sea la más fanática de esconder cosas y prefiera darles todo mascado, asumiendo a mi público como... algo tonto y vago. Los quiero muchísimo igual, pero dejen de lado TikTok y Twitter.

No voy a decir mucho más sobre eso.

A las seis de la mañana desperté, sin mucha motivación, la verdad, y empecé el día estirándome y bostezando como cualquier persona. No recuerdo si había soñado algo malo, solo sé que no estaba muy feliz. A veces arranco el día con un ritmo musical bien de salsa, y otras con un ritmo de gritos agónicos que me piden terminar con todo; no hace falta decir cuál me tocó hoy.

Pensé en mis primeros quehaceres, que estaban relacionados con el curso de inglés. El primero era escribirle a un compañero que nuestra "miss" asignó para armar un grupo. Cuando ella hizo eso, escribió su número en el pizarrón y yo lo anoté en mi cuaderno, sin más detalles ni sucesos, y así continuamos con la clase. Cuando pensé en escribirle, me dispuse a buscar mi cuaderno para agendarlo en el celular, y volví sobre mis pasos para pensar "pero si me lo acuerdo". Lo dije de memoria sin haberlo leído más de una vez, ni haberme preocupado en recordarlo, ni haberle prestado mucha atención, y con un retraso de un día. Así que hice la prueba, primero dije el número y luego abrí el cuaderno: era verdad, dije exactamente el número. Más que ésto ser un alarde, me sorprendí; siempre supe que tengo buena memoria, pero no imaginé que serviría de esta manera.

Me levanté, me preparé un buen mate y lo acompañé con mis galletitas favoritas: las pepas marca "Pepa's". Después de desayunar, me bañé y seguí leyendo un libro. Al cabo de unas horas, y tras el almuerzo, llegué al final del libro. Me muero por reseñarles todos los libros que les prometí.

No estaba muy segura de qué hacer, y como el día estaba hermoso, decidí ir a caminar a la plaza de nuevo, así que me preparé y salí. El plan lucía mejor que el otro día porque hoy había mucho sol y un poco de frío.

Cuando salí de casa, me quedé atónita con la belleza de una chica que caminaba por mi cuadra. Mientras seguía mi rumbo, la vi entrar a lo que supongo es su casa, lo cual significaría que ella sería mi vecina de enfrente. Nunca la había visto, en caso de que mi suposición sea correcta. Hicimos contacto visual, quizás no pude disimular mi asombro pasivo, y seguí de largo.

Llegué a la plaza y comencé a dar vueltas a la manzana, a ver gente, prejuzgar, imaginar escenarios y disfrutar del recuerdo de cuando era chica e iba siempre a esa plaza, haciéndome muchos amigos con los que instantáneamente empezábamos a jugar a lo que sea. Me vino a la mente que ahora, cuando quiero ir a la plaza, puedo ir sola cuando quiera. Lo digo porque sé que cuando era chica anhelaba eso, ir cuando quisiera sin enfrentar un rechazo rotundo por la epidemia de desánimo crónico del adulto, que no sabe autoabastecerse de aventuras, y acceder a un paseo y unos mates en la plaza.

Después de pensar en eso, fui a buscar a mis sobrinitos, siempre que mi hermana me dejara llevármelos y ellos no estuvieran ocupados (en el jardín o en casa de alguien). Le escribí un mensaje y solo me permitió llevarme a uno de ellos, no a la otra pequeña, porque estaba enferma. Fue bastante deprimente. Fui a buscarlo a él, y ella empezó a llorar, así que le prometí que cuando se recuperara la llevaría también, y evidentemente no le bastó mi respuesta racional porque tiene dos años. De todos modos, en menos de un minuto se le pasaron los pesares, así que concentrémonos en el resto.

Fuimos a la plaza, mientras él me contaba que había terminado su juego de Toy Story (un jueguito de celular), y que le regalaron peluches de Jessie y Tiro al Blanco.

Llegamos a la plaza y empezó a jugar en los toboganes. Se habían agrupado muchos estudiantes de alguna institución privada, que más que jugar ahí debían comenzar desde ya a tramitar su jubilación. Me molestó un poco que hicieran uso y abuso del lugar, porque jugaban muy bruscamente con nenes chiquitos alrededor, y ellos tendrían, como mínimo, 13 años. Incluso vinieron los de seguridad ciudadana a decirles que no podían usar el sector de juegos así. Aunque se comportaron algo amables con mi sobrino y algunos del grupo intentaban decir "Dejen pasar primero al nene" o "Salgan de ahí que está el nene", sigo considerando impertinente su forma egoísta de jugar usando los dos toboganes metiéndose todos juntos en ellos, sin un propósito claro. A mi sobrino no le generaba ningún inconveniente, parecía divertirse viéndolos y no le daba vergüenza meterse igualmente a los juegos.

Estaba subiendo y bajando, y se reía de que él estaba muy alto y yo permanecía a la altura del suelo; aprovechando a veces esta situación para burlarse desde arriba y sacarme la lengua, por no alcanzarlo para sonarle los mocos (hasta que lo esperé al final del tobogán y no le dejé otra opción).

También había un nene muy chiquito, con la madre detrás: "no hagas esto" o "no hagas aquello", "no te tires del tobogán de cabeza que te podés lastimar". Y a veces nos encontrábamos al unísono haciéndoles el mismo reproche.

En un momento, el nene chiquito, caminando sin mirar, se tropieza conmigo y cae al suelo; le pedí perdón, pero de alguna manera fue suficiente para que tomara confianza conmigo, porque luego se subió al castillito de toboganes y me saludó y sonrió desde una ventanita.

Cuando mi sobrino se cansó de dar tantas vueltas, se subió a una hamaca a disfrutar en completo silencio mientras yo lo hamacaba. En ese momento le pregunté si le podía tomar una foto, me lo permitió, y así lo hice.

Se dispuso a levantarse, y parecía algo aburrido y cansado. Quiso ir a la calesita, que por suerte estaba cerrada, no porque no quisiera llevarlo, sino porque no tenía plata y además es muy complicado convencerlo, después de la primera vuelta, de volver a casa.

Le dije que podríamos ir a donde él quisiera, así que dimos una vuelta por la plaza y exploramos todos los lugares más altos que la superficie del suelo. Él me dijo "Quiero ir arriba", refiriéndose a "Quiero subirme en algún lado y preferentemente después saltar para bajar". Por suerte había bastantes lugares así.

Eventualmente se cansó y me pidió volver a casa, así que le invité una chocolatada antes de llevarlo a su casa. Fue un camino a paso muy lento, se lo notaba cansado y bastante distraído, aunque contento. Durante el trayecto se me ocurrió una idea genial para algo que quiero hacer.

Llegamos a mi casa, le preparé la chocolatada y le di para que arme un rompecabezas que le hizo un cuñado mío, que tiene las letras del abecedario. Y él, para armar las piezas, comenzaba a cantar el abecedario hasta llegar a la letra que le faltaba, ponía la pieza muy entusiasmado y volvía a repetir el método hasta terminar. Le pregunté si le podía sacar otra foto y me dijo "No, ya me sacaste una foto antes", así que no pude hacerlo.

Lo que siguió fue un poco más aburrido, fui a comprar, cosa que no me gusta mucho, así que lo omitiré. También devolví al pequeño a su casa.

Estaba muy cansada pero hice ejercicio igual, y ahora voy a hacer la cena para todos. Cenaremos pollo al horno con papas, y me parece bien. Tengo sueño y me duelen mucho los pies, están todos ampollados y contracturados. Creo que puede ser por tener zapatillas rotas y plantillas desgastadas, y no quiero arruinar las nuevas en trivialidades, pero tampoco quiero arruinar mis pies.

Como sea, gracias si todavía me siguen en este blog. ¡Los amo muchísimo!

6 comentarios:

  1. muy tierno todo pero no debiste mencionar tus pies👣

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    1. JAJGJAJAJA querés que mienta? Están arruinados!! Y necesito ir a gente que ama usar tacos con punta en v anónimos. Igual son cómodos pero a la lista se me van a sumar juanetes y eso sí va a ser asqueroso

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  2. Hola ánima

    mis galletitas favoritas también son las pepas , pero las alemanas de trio ...entre tantas degustaciones llegue a la conclusión que su superioridad pepal de sabor es una conspiración nazi , mensaje subliminal de que todo lo alemán es superior , hay grandes elites involucradas con su creación y distribución. Podrían haberles puesto pepas holandesas , austriacas o algo así , pero no , no puede ser coincidencia.

    que bien tratas a tus sobrinos , yo soy mas del team bullying sin piedad

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  3. Me leí todo el blog porque aparentemente estoy muy al pedo. ¡Hasta me abrí una cuenta acá para poder comentar algo! Como si tuviera mucho que decir o como si fuese relevante. Cuestión que parece ser imposible deshacerme de esta atracción de mí para vos. Ni siquiera sexual o afectiva, pero hay un algo que me fuerza a interesarme en lo que sea que estés haciendo.
    Dicho eso, no sé cuáles son las marca "Pepa's" (creo que te referís a las marca Futuro, de paquete transparente) pero concuerdo con que son el culmen de la pepa, no hay mejores que esas. Me encanta también como hablás de tu sobrino, no quiero imponer mis sesgos sobre tu escritura pero hay cierto cuidado casi materno en lo que decís que resulta muy reconfortante de leer.
    Voy a comentar un par de cosas más y estaré al tanto de lo que publiques, abrazo.

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    1. Por favor!! Es un placer para mí que comentes y que me leas. Es relevante, porque ahora somos amigos.
      Puede ser que las pepas sean marca Futuro, sí son las de empaque transparente, y en el plástico dice repetidas veces "pepa's". Qué bueno que coincidas conmigo, tenés muy buenos gustos sobre las pepas.
      Síí, mis sobrinos son lo más de lo más y amo cuidar de ellos, los nenes en general son divertidos y una ternura.
      Un abrazo para vos también!! Que estés bien 💕

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    2. Ah, y ya que te interesa qué estoy haciendo, que desde ya te agradezco y espero que continúe así, te recomiendo estar atento jiji quizá lo que se venga pronto te guste dada tu atracción. Como sea, muchas gracias 💝

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