Hola, amiguitos del blog.
Quisiera haber podido combinar trabajo y blog, pero como no pude, renuncié; de la misma manera, tampoco logré combinarlo con el desafío de lectura, ni con mi proyecto ultra-secreto del que hablo cada dos minutos.
Supongo que debería desistir del deseo de adelantar el contenido lo más posible para compensar mi desactualización, dejarlos con un título que resuma sin mayores detalles y eventualmente ir desglosando mis aventuras laborales.
No puedo decir que no fue divertido, pero viendo la cercanía del fin de año y, siendo ya mediados de noviembre, sentí la presión constante mientras vendía horas de mi vida, y vi el momento de volver a mis planes iniciales.
Lejos de lo que podría ser la opinión popular sobre mi trabajo y mi renuncia tras poco más de un mes, utilicé mi sueldo, antes de volver a la precaria economía de cualquier joven promedio de 20 años, para hacer inversiones en el canal de YouTube. Sepan reconocer el esfuerzo cuando vean artículos caros, o medianamente buenos, en el canal. Yo soy la única fuente de sustento para esta apuesta de éxito (o solo un hobbie hecho con muchas ganas, según como vaya saliendo, mientras sigan acá mis amigos de siempre).
Conocí a un muchacho en un bar al que fui con una amiga después de mi jornada laboral, y ahora nos llevamos bien. Ese mismo día le hablé de mi canal y también le pasé este blog (un saludo especial, si estás leyendo esto). Me dio sus opiniones sobre el mismo, que me hicieron reflexionar. Primero, sobre la manera descomprometida en que presenté el canal, mencionándolo como algo pequeño entre mis amigos de YouTube (ustedes) y yo, y la indecisión sobre si realmente quiero que crezca o no. Para él, parecía una contradicción entre hacerlo público y, al mismo tiempo, no querer que lo sea. Como sea, lo que aprendí fue a ser más ambiciosa con el proyecto, tomándomelo de otra forma. Volví, ya hace un tiempo (y ahora aún más), a desear ser esa estrella punk que siempre está en algún lugar de mí. Él me está dando buenos consejos y ejemplos sobre cómo podría ser el contenido, que antes de ésto carecía completamente de definición y ahora comienza a tomar forma.
Extraño muchísimo hacer videos, pero me hice una promesa sobre cómo regresar, y ahora me veo encasillada en lo que debo hacer, con una propuesta que requiere bastante trabajo. Me gusta la idea, así que espero poder avanzar a pasos grandes no solo por la constancia, sino por episodios maníacos que me harían un favor de surgir ahora, como con los libros atrasados del desafío. Sin embargo, eso también representa un problema: no puedo hacer ese video, ni tantos otros. Puedo hacerlos pero no podría publicarlos, y me conviene invertir ese tiempo y esfuerzo en terminar lo otro para después sí poder dedicar todo al canal exclusivamente. Ya saben, el que mucho abarca poco aprieta, a lo cual me rehuso. He tenido muchas ideas divertidas, pero me veo limitada por un deber autoimpuesto y, en igual medida, por la necesidad de cumplir con mis propias expectativas. Todas esas ideas de cualquier manera están anotadas en papel y son potenciales videos del futuro.
Ayer fue un día muy desafortunado, como casi todos los anteriores. Intento ponerle buena cara y actitud, como siempre, aunque es difícil que eso se traduzca mágicamente en sentirme bien. Al final, termino con un dolor de cabeza persistente y una mente repleta de pensamientos negativos que regresan siempre a los mismos puntos.
Un sentimiento muy frecuente es la inseguridad respecto a todo, y me parece esa la forma más sencilla de explicarlo. Esa sensación de que, si alguien más hace cualquier cosa, automáticamente lo hace mejor que yo, incluso si objetivamente no es así, o tan solo da absolutamente igual. Sentir que todo mi trabajo es basura, que no valgo nada, que quizás nunca llegue a ningún lado, y que la vida sea un laberinto del que no logre encontrar la salida a la realización antes de mi defunción. Como siempre, seguiré intentando; seguiré tratando de sentirme una hablante de español, en lugar de alguien sin idioma, sentirme una persona completa, en lugar de alguien sin identidad, nombre, especie ni cultura. ¿Quién escribe estas palabras?
No cesan mis pesadillas; casi no puedo dormir.
Seguiremos en contacto.
Con cariño,
Celeste Torres.
supongo que uno siempre está en constante búsqueda de su identidad, también las personas que te rodean te definen muchiooo
ResponderEliminarsiempre va a haber un chino que haga mejor las cosas que uno
vos dijiste que te importa más el audio que la calidad visual (? así que supongo que tu inversión va por ahí ? como sea tus amiguitos de internet siempre esperan que en la campanita de youtube aparezca " Ánima Torres ha subido: ... " :)
yo ayer tuve un sueño re feito , un callejón donde se alteraba la realidad y la física del universo :0 , termine siendo devorado por criaturas marinas
eso ,que tengas un lindo finde uwu
owww sí Octitona me muero de ganas de volver al canal principal. creo que en la siguente entrada hablaré de eso, me cansé de no escribir acá pero viste cuando pensás demasiado cómo hacer las cosas en lugar de hacerlas y te estresás sin haber terminado ni empezado nada??? bueno, estoy medio en esa.
Eliminarnoooo tu sueño, tremendo. me encanta el detalle de las criaturas marinas en un callejón. serían marinas? quizá deberían llamarse aéreas. o terminaste en el agua? el callejón te teletransportó? despertaste al morir? seguirás en un sueño y despertarás al morir también? bueno bueno la última no, ayer dormiste bien?
el callejón alteraba la gravedad, como que la hacia oscilar , en un momento empezaron a caer gotas y de la nada se llenó de agua , ahí aparecieron unas muy dientudas criaturas marinas para darse el gustito conmigo
ResponderEliminarla ultima SI , uno de los recuerdos que tengo de chico es de una noche de irme a dormir , en un instante cerré y abrí los ojos y habían pasado 9 horas , SIEMPRE ME ACUERDO DE ESO
será esta realidad un sueño ??
de ayer a la hora que escribiste si dormí bien , hoy no , tuve otra pesadilla
un campo de concentración con gente que conozco, por alguna extraña razón , supongo para evitar que escapen, les cortaban las piernas a todos, yo a lo último me subí a un techo para escapar , allí apareció esta chica , compañera de un terciario, con la cual arrugue de manera bastante importante estos últimos meses y me levante