Me siento algo culpable porque le puse un bucito que le tejí yo debido a las bajas temperaturas, y mi mayor preocupación es que haya ido a pasear y quizá se haya quedado enganchada de algo, o le haya perjudicado en su motricidad por mi culpa. Ni bien regrese se lo quitaré. Tan solo confié en que resulta común que no salga, siempre prefiere dormir, y mientras duerme no parece notar su vestimenta. Como sea, nunca desapareció tanto tiempo. Espero que solo esté en una etapa rebelde, y haya salido con sus amigos gatunos a dar una vuelta por los techos.
Sigue sin volver y tengo miedo. Ya les conté a las chicas y nos pusimos a buscarla, pero no está en mi casa. Mandamos la foto al grupo de Whatsapp del barrio y nadie la vio. Una vecina dijo que la vio pero sin el bucito, yo creo que se confundió con otro gato blanco y negro.
VOLVIÓ ya le saqué la ropita, nunca más te voy a poner un buzo Aiden te amo con todo mi corazón casi me suicido.
Al menos sé que no tiene otra familia, porque volvió y del hambre que tenía casi me devora a mí.

esa gataa tonta me costó una promesa de un mes sin beber alcohol
ResponderEliminarprometiste eso? JAJAJAJ me encanta, Aiden no incita al consumo de alcohol, muy bien. Y gracias por sacrificar un mes de alcohol por la pequeña boluda
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